¿Quieres viajar cada ocho días a otros lugares, conocer otras ciudades, tener una guapa asistente, determinar tu horario de trabajo en las diversas organizaciones que diriges, tener un producto que se esté vendiendo, formar talento, conocer gente interesante, que gente talentosa solicite tu opinión?
Si la respuesta es afirmativa a los cuestionamientos anteriores déjame contarte una cosa.
Es fácil acostumbrarse a lo mejor. Difícilmente alguien no lo querría ya que el ser humano busca crecer y obtener satisfactores tanto a sus necesidades como a sus ambiciones. Máxime en un ambiente competitivo y de empresa.
Pero la idea relevante es que sólo te acostumbras cuando lo has logrado, antes no tienes algo. Antes tienes que trabajar mucho, y sobre todo, pensando perfectamente tus decisiones. Aquí te comparto algunos consejos:
1. Prepárate.
2. Realiza las cosas para las que te has preparado (no te guardes tus ‘grandes’ conocimientos).
3. Piensa antes de actuar, sé inteligente.
4. Crea un producto o servicio que satisfaga una necesidad o que resuelva un problema, y véndelo creando un mercado estable.
5. Rodéate de un equipo capaz, más inteligente que tú en otros campos (que te complementen).
6. Ten amigos, contactos y relaciones que te ayuden a crecer. Los mejores se juntan con los mejores.
7. Ten un buen enemigo (o varios), ellos sin saberlo, te están haciendo crecer.
8. No te confíes y sigue creciendo.
9. Y lo más importante para el éxito y la felicidad: ponte metas trascendentes que cumplir. Eso te mantendrá activo, pensando y sintiendo todos los días.
Ahora que sabes que puedes acostumbrarte a lo mejor, vívelo, disfrútalo y compártelo. Ayúdanos a hacer crecer nuestra Nación y al mundo entero.
Nos vemos en una semana primero DIOS, y por favor, no dejes de tomar acciones que te hagan trascender!!!






