‘Cuida los centavos, y los dólares se cuidarán solos’, Andrew Carnegie. Que importante mensaje nos deja esta frase en tan pocas palabras. Y es que es cierto, cuidando las partes que forman un todo, el todo siempre estará sano, seguro y crecerá. Además es una frase cien por ciento financiera.
Cuando empleamos la palabra finanzas, estamos hablando de dinero (eso significa). Es la parte monetaria y de capital dentro de la empresa, y su importancia radica en que sin dinero y sin capital simplemente no existiría la fortaleza de la empresa.
Si bien es cierto que la empresa empieza con el hallazgo de un problema y nuestra capacidad para poder resolverlo, satisfaciendo la necesidad de alguien que está dispuesto a pagar por ello, también es cierto que la finalidad de un negocio es la obtención de una ganancia, expresada generalmente en dinero. Y allí radica la importancia de las finanzas en la empresa.
Debemos controlar y administrar los flujos de dinero en el negocio para recuperar los costos en que incurriremos, en el lapso de tiempo que deseamos y así poder finalmente, recuperar, y luego superar tales erogaciones de dinero, logrando tener las ansiadas ganancias. Eso se alcanza planificando y evaluando nuestras inversiones monetarias a lo largo de toda la existencia de un proyecto empresarial, desde que es una simple idea, hasta que se convierte en la empresa que visualizamos.
Otro aspecto de la preponderancia de las finanzas en la empresa, es su aplicabilidad en la elaboración de un proyecto. De hecho me atrevo a decir que un Plan de Negocios es el Flujo de Efectivo del proyecto, o es al menos su resumen visto en números.
Además, cuando conviertes a cifras y montos las actividades y metas de un negocio, expresas mejor lo que se debe obtener, lo que se espera ganar. Un ejemplo:
· Hacer 800 libros para venderlos en la Universidad Marista entre el 10 y 30 de enero.
o ¿Cuánto costará hacer cada uno?
o ¿Qué precio les pondremos?
o ¿Cuánto esperamos ganar por cada uno?
o ¿Cuánto ganaremos en total, en monto y en porcentaje?
o ¿A qué fecha esto es negocio?
Cuando respondemos a cada una de las preguntas anteriores, logramos tener mucha claridad de lo que esperamos, lo que lograremos y lo que tenemos que hacer para lograrlo.
Por eso son importantes las finanzas. Clarifican porque explican la realidad del negocio, los objetivos del empresario y las expectativas del inversionista. Le ponen números a las palabras y con ello se conoce lo que se desea alcanzar.
Las finanzas y sus montos sirven para tomar decisiones acerca de lo mejor que puede hacerse para llegar a los resultados deseados.
Y otro punto importante. Es correcto que los negocios empiezan con una buena idea, y eso es lo que vale, pero también es una realidad que esa idea, para materializase requerirá de inversiones, sean propias del emprendedor o tomadas de agentes externos al negocio. Nada funciona sin dinero, sin capital. Hay que conseguirlo y de eso se encarga también la parte financiera.
Como se puede ver el factor financiero es de suma importancia para un negocio, y por ende, para emprender. Así que no le tengas miedo a la palabra dinero, ni a las ganancias, ni a tu parte monetarista, es simplemente otra parte de tu faceta emprendedora y tendrás que manejarla todos los días en tus negocios.
Pones una empresa porque quieres ganar dinero, de otra forma constituirías una asociación religiosa, filantrópica, donadora ¿y sabes? ¡Hasta en esas se necesita dinero y se mueven capitales!
Deseo ganes el dinero que has soñado y eso te ayude a lograr momentos de felicidad, apoyar diferentes causas de este planeta y a trascender. Sea así.






