Esos acuerdos se pueden resumir en 3 grandes rubros: impulsar el comercio entre ambos países, apoyar a las pequeñas y medianas empresas (Pymes), y establecer intercambios educativos.
Más allá de apreciar el impresionante auto anti-todo (‘la Bestia’) del Presidente Obama, o de observar a los cientos de mirones que se cogregaron el jueves 2 de mayo alrededor del Zócalo capitalino (tal cual madrileños del siglo XVI con la visita del flamente príncipe de Gales, heredero al trono británico, en su cortejo a la joven infanta María de España), o de seguir aplicando soeces burlas a la bella esposa del poco inteligente presidente de México, recordando carteleras de su pasado actoral luciendo bikinis con su escultural cuerpo, teniendo a un sonriente afroamericano por detrás de ella (sobra decir de quién se trata), más allá de todo eso, la visita del hombre más poderoso del mundo deja esperanzadores acuerdos en materia económica y empresarial para los emprendedores de México.
Esos acuerdos se pueden resumir en 3 grandes rubros: impulsar el comercio entre ambos países, apoyar a las pequeñas y medianas empresas (Pymes), y establecer intercambios educativos.
México encuentra en los E.U. el destino del 78.5% de todas sus exportaciones, eso quiere decir que los empresarios exportadores de nuestro país tienen como natural, y casi único cliente, al Gobierno y empresarios noteamericanos, cosa que más que un problema representa una enorme oportunidad.
E.U. es todavía la economía mas grande del mundo, allá viven cerca de 33 millones de personas de origen mexicano (11 millones nacidos en México), y el nivel de gasto en inverisón y consumo es elevado. El ingreso anual promedio es de 38 mil 884 dólares, en hogares con jefe de familia mexicano, y de 50 mil 502 dólares como promedio general en aquel país. Una masa de fortuna que debemos aprovechar los emprendedores mexicanos.
Ellos pueden comprar alimentos empacados, libros, software, servicios, plantas, accesorios, autos, educación, turismo, playeras de fútbol, zapatos, asesoría, etc., y nosotros podemos vendérselos. Es cierto que el gobierno mexicano quiere diversificar el destino de sus exportaciones a otros países (Europa, Asia y Centroamérica básicamente), pero esas son estrategias de política marcroeconómica; como dueños de pymes nuestras metas siempre serán vender, darle permanencia y desarrollar nuestro negocio, no importando quien sea el cliente.
Ahora estemos atentos a las políticas y programas que se generarán a partir de que Obama se fue de México hace una semana, detrás de éstas nos toca insertarnos para usarlos y actuar en consecuencia como empresarios. Sumemos nuestro furgón a la locomotra de esta visita.
He leído en columnas importantes, y de ‘columnistas serios’, que Obama impuso su agenda comercial por sobre la agenda de seguridad del gobierno mexicano, dejando de lado lo que a ‘nosotros nos importa’. Esos nosotros no sé a quienes se refieran, pero es evidente que no hablan por todos.
Hablar de armas, narcotráfico, inseguridad y muerte no deja algo. Hablar de relaciones comerciales generará riqueza y aumentará el bienestar, eso deja mucho.






