Un año exacto ha pasado desde que les entregué mi último artículo. Ahora mismo me encuentro en mi nueva oficina del Centro Empresarial TDE-Talentum (CETT) del cual soy dueño e inversionista. Es un hermoso atardecer el de hoy y lo puedo ver gracias a los ventanales y puertas de cristal que dan hacia la terraza. Apenas tomé mi Mac y las ideas han empezado a fluir.
En efecto, ha sido un año el que termina que lo denomino de plena ejecución. Entre conferencias en universidades y gremios, viajes de negocio con DPK Inc., consolidación de los cursos TDE, terminación de mi relación como asesor en la ALDF y ocupar mis nuevas instalaciones, el tiempo ha comido mi ratos para escribir. Pero heme aquí y lo haré, precisamente tomando en cuenta lo que me ha pasado en este aspecto.
Cuantas veces no hemos escuchado algo así: ‘No tengo tiempo, quisiera un día entero en mi oficina para apurarme’, o así ‘Ya se me juntaron los pendientes ¿y ahora qué voy a hacer?’. Es común que en la vida del Director de Empresa, del Empresario, Consultor y del Emprendedor la ejecución abarque un amplio y absorbente período de tiempo, y no es casual ni causal, esto se presenta porque nos gusta la diversión y la solución de los problemas que otros nunca podrían resolver, y eso nos tienen ocupados comiendo nuestro, de por sí, escaso tiempo.
Es por ello que se vuelve urgente, pero sobre todo relevante, el trabajo de oficina. El trabajo de oficina (para muchos lastímero y sin razón) es un bálsamo para quienes gustamos de una dirección holística y no sólo ejecutiva; también, además de ejecutar y arremangarnos la camisa, debemos visualizar, pensar, escribir, planificar, organizar, sacar pendientes y descansar en el sano y reconfortante ambiente de nuestra oficina.
El trabajo de oficina sirve para, entre otros asuntos:
1. Pensar sobre los nuevos retos y reencauzar el camino (de ser necesario) de nuestros equipos de trabajo.
2. Girar indicaciones pertinentes a las personas.
3. Establecer directrices de trabajo para que nuestros colaboradores hallen guía y sentido en sus tareas.
4. Revisar correos electrónicos y correspondencia.
5. Redactar ideas y convertirlas en tareas vivas.
6. Visualizar, escribir y delinear los planes.
7. Revisar pendientes y delegarlos o resolverlos.
8. Analizar cuentas, proyectos, resultados e informes.
9. Evaluar los resultados de nuestras instrucciones anteriores.
10. Reunir a los colaboradores y escuchar sus aportaciones y argumentos a la mejora del trabajo.
11. Terminar trabajos y proyectos que nos toca realizar o crear.
12. Autorizar proyectos y propuestas.
13. Firmar y atender escritos.
14. Relajar nuestra mente de tanto avión, gente y clientes.
15. Organizar nuestras cosas, adornos y nuevas adquisiciones.
Cuando el trabajo de oficina deja de hacerse tiende a acumularse en grandes cantidades y el riesgo que se corre, además del obvio de agobiarnos, es que por tanto que es, lo vamos dejando de lado, perdiendo oportunidad y certeza nuestras decisiones, generando con ello que la gente empiece a dejar de confiar en nosotros. Tan sólo un correo electrónico no visto o no respondido a tiempo, es generador de trabas, malos entendidos, disgustos y hasta de peleas que minan la confianza de nuestro interlocutor (sea quien sea); imaginen lo que provoca no hacer todo anteriormente enlistado, todo el tiempo.
El trabajo de oficina tal vez no sea tan excitante o haga que corra el tiempo tan rápido como lo hace un trabajo de campo (conferencia, evento, consultoría, cita, viaje, reunión, visita, dar órdenes in situ, coordinar tareas en plena ejecución, tomar decisiones tácticas u operativas, entre otras), pero es en demasía necesario para el sano funcionamiento de un equipo u organización. Y no huelga decir que, en última instancia, sí es apasionante y cimienta la plataforma para que los demás trabajos salgan adelante.
Te deseo un extraordinario día. Nos vemos en la siguiente entrega primero DIOS, y por favor, no dejes de tomar acciones que te hagan trascender!!!
NOTAS AL CALCE: Año trascendente para nuestro grupo; el primer CETT ha quedado construido, entró en operaciones, y ya tiene más de 128 egresados.






