EL PODER EMPRENDEDOR. 2ª. PARTE. ¡EL MOMENTO DE LA DECISIÓN! – Dirección Empresarial TDE
Creado por Carlos Alberto Flores García

- Carlos Alberto Flores García.

EL PODER EMPRENDEDOR. 2ª. PARTE. ¡EL MOMENTO DE LA DECISIÓN!




Rate this post

Cuatro años habían pasado ya desde su ingreso al trabajo y cada vez se sentía más como un esclavo de su empresa, como un rehén de su Jefe, una especie de mal del destino. Entonces enfurecido, cansado, frustrado y claramente devastado se dijo ‘no más’.

Tomó su saco del perchero y se dirigió hacia el área de nóminas con mucha resolución, caminó lo más rápido que pudo y con el corazón más que agitado. Tomó el ascensor y apretó el botón de ‘planta baja’.




Adentro, sólo él con su conciencia, empezó a sentir miedo, mucho miedo acompañado de angustia y comenzó a cuestionarse: ¿quién pagará mi ropa? ¿cuánto tiempo tardaré en encontrar otro trabajo? ¿y si no vuelvo a conseguir dinero? ¿y mis libros y revistas? ¿y quién va a ayudar a mis papás? ¿y…?

Un mundo de preguntas lo inundó de manera tan frenética que sintió todavía más miedo a cada pregunta que su ‘yo interior’ le hacía. Sin darse cuenta estaba a punto de llorar. Hace 40 segundos quería renunciar sin que nada le importara, y ahora ya no sabía qué hacer.

Ya no sabía qué era más grande, si su frustración de ver cómo su vida se estaba echando a perder con cada día que pasaba en ese empleo gubernamental, o su miedo por quedarse sin empleo el resto de su vida y todo por un arrebato de libertad.

En todo caso, NO había un sentimiento positivo, sólo dos emociones negativas que lo anclaban de igual forma dejándolo como ningún ser humano debería quedar: atado, sin movimiento, sin capacidad de decidir, pasmado, atónito, varado… peor que muerto.

Nadie nos dice cómo salir de allí, nadie nos enseñó y desesperamos por no saber qué hacer. ¿Y saben una cosa? Esa respuesta viene desde muy dentro de nosotros, se llama fortaleza interna, resolución, decisión, asumir las consecuencias, aceptar los efectos, ¡ser de raza ganadora! Y hay veces que alguien puede darnos una ayudadita para encontrar esa fortaleza interna.

Al abrirse las puertas del ascensor salió desolado, nada resuelto y parecía un cadáver en vida. Cabizbajo pasó junto al Departamento de Nóminas y ni siquiera se dio cuenta. Salió del edificio y caminó sin rumbo sobre la acera arbolada de la gran avenida.

A unos 50 metros un amigo suyo le vio toda su tristeza y caminó hacia él… seguimos en una semana.

En tanto, te deseo un extraordinario martes. Nos vemos dentro de una semana primero DIOS, y por favor, no dejes de tomar acciones que te hagan trascender!!!

Rate this post

Si te gusta, compártelo... ¡gracias!


COMPARTIR Tweet Pinit Google+