¿Alguien ya tiene hecho su flujo de efectivo?. Preguntó el Formador Líder del curso a sus emprendedores en entrenamiento. Habían pasado 6 semanas desde el inicio y nadie lo tenía siquiera empezado.
Un grave problema que tenemos los mexicanos es la falta de compromiso con nosotros mismos. Pensamos que otros son los responsables de enseñarnos, guiarnos, ayudarnos y hasta de hacer las cosas por nosotros. Y si no avanzamos somos especialistas en decir que otros tienen la culpa de ello. Pocas veces aceptamos que, aun bajo análisis, somos los verdaderos y únicos responsables de lograr o no lograr las cosas, de edificar o de construir nuestro propio destino.
Un carpintero requiere usar un martillo, serrote, lijas y otros implementos para trabajar; un médico requiere de un estetoscopio, termómetro, báscula y otras herramientas para diagnosticar ¿De qué herramientas puede echar mano un emprendedor?
Nuestra actividad como emprendedores en tan compleja como divertida. Existen ciencias, disciplinas y artes que llevan cientos de años de estudio, investigación y aplicación en sus campos de actuación que hoy parecen sencillos a todo el mundo y, que además, están en fases de desarrollo tan avanzadas que ya nos parecen francamente increíbles sus logros.
4 maravillosas tardes hemos vivido en Ciudad Universitaria de la UNAM. La Facultad de Química nos abrió sus puertas y fue una inmejorable sede para el evento empresarial TDE.
El Ciclo de Pláticas con Empresarios y Directivos del Taller de Desarrollo Empresarial (TDE) vivió una de sus más trascendentes páginas las dos semanas pasadas. Los días 7, 9, 14 y 16 de octubre tuvimos nuestro clásico de otoño.
Generar y compartir riqueza a partir de la creatividad y talento de una persona, es uno de los más grandes regalos que DIOS le da al ser humano.
Hoy estaba viendo como 6 hombres y su intendente trabajaban sin cesar en la edificación del Centro de Negocios TDE; luego llegó un camión repleto de materiales para abastecer las necesidades de la obra; posteriormente llegaron el plomero y mi amigo arquitecto, Marco Ramírez, quien es el responsable del proyecto. Todos trabajando en una construcción que requiere una fuerte inversión de capital.
Bueno, ¿Y cuánto te voy a deber?. Nada amigo, para eso estamos ¿no?
Es tan común escuchar este diálogo en el mundo profesional y de los emprendedores en México, que me da pavor el sólo escribirlo. Reconsidero, es común escucharlo en el mundo semiprofesional. Cobrar, y cobrar bien, es parte del proceso de excelencia en las empresas.
Prefiero un emprendedor exitoso sin estudios profesionales, que a un profesionista que no sabe hacia dónde orientará su vida.
Aunque lo ideal es el justo equilibrio, es decir, un empresario fuerte que cuenta con estudios profesionales, eso necesariamente no se cumple muy seguido.
Hoy escuché a Don Enrique Solana, Presidente de COCANACO, mencionar que sí el país quiere crecer, los dueños de la mypimes deben tener estudios profesionales ¡Qué cosa tan más equivocada!
Evaristo, un extraordinario amigo, tiene varios millones de pesos en la bolsa, dirige su propio negocio desde casa y anda viajando por varias ciudades en busca de nuevas oportunidades. Pedro, un buen amigo, está dando conferencias motivacionales en la ‘Semana del Emprendedor’, no tiene negocios y no se imagina cómo hacer uno; pero tiene buen verbo.
Te saludo desde la ciudad de Zacatecas desde donde estoy brindando consultoría organizacional al Gobierno estatal. A esta hora me encuentro escuchando al pianista del restaurante del hotel Quinta Real. ¡Una verdadera delicia!
En los tiempos que vivimos sí un producto dura, con las mismas características con las que salió a la venta, durante un año, es una maravilla.
Y la anterior sentencia aplica no sólo al software o cualquiera de los productos de las tecnologías de la información, también aplica a platillos de restaurantes, a las fachadas de bares, a los servicios de consultoría, a la imagen de un producto de consumo masivo, a la tipografía de una revista, al uniforme de un equipo de fútbol, al temario de un curso, en suma, a todo producto o concepto con iniciativa empresarial.
¡Un niño, como cualquier ser humano puede (y desde mi punto de vista deberíamos fomentarlo), fundar una empresa!
Pero empecemos por partes y diseccionemos este tan interesante caso. Y a riesgo de parecer bastante legalista en algunas líneas, este artículo lo amerita para establecer mi postura.
Una meta, al igual que un objetivo, deben poder medirse para alcanzarse. Nada mejor en empresa que fijar una meta monetaria.
Durante las asesorías y consultorías que aplico a emprendedores y empresarios, más allá de saber sí tienen la mejor idea del mundo (casi todos piensan tenerla) o sí su intención es convertirse en reconocidas personalidades porque no quieren trabajar para alguien más, les hago preguntas fundamentales: ¿para cuándo lograrás tu primer millón?