Eran las 10 de la mañana del sábado 5 de abril, el sol de primavera brillaba deslumbrante y caía a plomo sobre la carpa de eventos en el patio de la Universidad Latina. Era una mañana espléndida en la colonia Roma de la ciudad de México.
Los invitados ya ocupaban sus asientos y los miembros del presidium hicieron gala de puntualidad excelsa. En el mismo, me encontraba flanqueado por el Mtro. Juan Manuel Romero Ortega, Coordinador General de Vinculación y Desarrollo de la UNAM y por el Mtro. Aldro Álvarez Cruz, Director de la Escuela de Administración del campus Roma de la UNILA.
Para continuar con una entrega adelantada de mi nuevo libro, ‘Conceptos básicos de Empresa’, próximo a presentarse en el campus Roma de la Universidad Latina el 5 de abril, ahora te compartiré algo de lo que contiene el capítulo 7, denominado sistema de negocio.
Quiero poner una empresa, pero no sé por dónde empezar. Creo que soy emprendedor, pero desconozco el mundo de los negocios. No sé tomar decisiones. Me encanta ofrecer lo que hago, pero ya no me doy abasto. ¿Modelo de negocios? ¿Eso qué es?
Un simple bolígrafo resulta en una gran lección dentro de esta cinta.
La frase ‘Sell me this pen’ (véndeme esta pluma) y los dos contextos en la que nos la presenta la película, nos recuerda cuatro cosas: que nadie sabe vender, que da pena vender, que no le damos importancia a vender y, lo más importante de todo, ¡que lo relevante es vender! Jordan Belfort (en la realidad) y Martin Scorsese (en la estupenda dirección de la cinta) nos dicen con la escena final, y con la escena donde se reúne el equipo de trabajo por primera vez, que para conquistar el sueño de tener tu propio negocio debes saber vender.
Un persona inquieta, un estudiante universitario, un creativo con muchas ideas, una joven inteligente y visionaria, un ama de casa, un profesionista retirado, un joven soñador, un oficinista del gobierno o un empleado eficiente cansado de su trabajo rutinario, todos, son candidatos a emprender su propio negocio. Pero no lo saben, o no saben cómo hacerlo.
Algunas historias cortas de emprendedores exitosos son:
Una Asociación Civil (A.C.) te brinda excelentes oportunidades para el desarrollo de tus ideas, y aunque no lo creas, también para apuntalar tu negocio. Mediante ésta puedes recibir aportaciones de mucha gente y hasta donativos. Te explico.
Tengo el mejor producto del mundo, pero no se vende, ¿por qué?-. Es algo que mis clientes y estudiantes universitarios me dicen con frecuencia.
Cuando ya tienes un producto diseñado, quizá único, original, innovador, ganador de premios y reconocimientos, que sólo tú sabes realizar y que tus seres cercanos elogian, pero que no se desplaza en el mercado, o que no se vende como tú esperabas, tal vez lo que te haga falta sea diseñar el modelo de negocio del mismo.
Todos quienes nos dedicamos a satisfacer las necesidades y/o resolver los problemas de otros seres humanos con nuestras empresas, en algún momento tenemos que viajar a otras ciudades para presentar los proyectos, valorar situaciones, brindar un servicio, tener una junta de trabajo, conocer al cliente, elaborar diagnósticos, entregar los resultados del proyecto, entre otras muchas actividades.
El 100% de mis clientes y asesorados, en materia de nuevos negocios, siempre me preguntan lo siguiente: Oye Carlos ¿Cuándo me doy de alta?, o bien, ¿Cuándo constituyo la empresa?